Sobre nosotros


Hemos buscado una palabra que recogiera lo que significa este viaje para nosotros, nuestra voluntad de recorrer el mundo con el ánimo optimista y alegre que nos caracteriza. Como no la hemos encontrado, nos la hemos inventado.

Éste es el origen de "Mundorriendo".


¿Quiénes somos?

Ésta es una pregunta un tanto complicada, pues como seres humanos vamos cambiando a medida que pasa el tiempo y vamos adquiriendo nuevas experiencias. Empezamos este blog en 2012, coincidiendo con el inicio de nuestra mayor aventura: la vuelta al mundo.

Somos Oscar y Javita y nos encanta ver la cara de la gente cuando contamos los orígenes de nuestra historia. Nos conocimos en febrero de 2010 a través de un amigo común en Madrid, considerándolo un punto intermedio entre Valladolid (donde vivía Oscar) y Reus (donde vivía Javita). Nunca nos habíamos visto, pero al cruzar nuestras miradas supimos que por fin nos habíamos encontrado y que nada nos podría separar. Los dos tuvimos el mismo pensamiento: “éste/ésta pa’ mí”, y así lo comentamos a los amigos que nos acompañaban.

Un mes y medio después estábamos viviendo juntos en Reus (Tarragona). Ya en plena crisis, Oscar no consiguió encontrar trabajo fijo. Un año después, mientras los dos asistíamos a un curso de Coaching surgió la idea que cambiaría nuestras vidas. El profesor sabía que éramos pareja, así que nos emparejó por separado para establecer objetivos en nuestra vida. Teníamos que pensar en objetivos personales, que se pudieran medir, fueran reales… No se nos ocurría nada y escuchábamos al resto de personas decir cosas como perder peso, ir al gimnasio, ascender en su empresa.

Gracias Fermín por sentarnos por separado, ¡a saber qué hubiéramos dicho de sentarnos juntos! De repente, se nos encendió una lucecita y establecimos nuestros respectivos objetivos. En el descanso nos juntamos y comentamos qué habíamos pensado. Fue una enorme sorpresa, porque a pesar de haberlo dicho (como ejercicio en una clase) no podíamos saber si el otro aceptaría semejante viaje. En fin, ambos dijimos lo mismo: “dar la vuelta al mundo”. Al escucharlo dicho por el otro, adquirió sentido y en ese preciso instante se convirtió en una decisión tomada.

Nos faltaba concretar el plazo temporal porque Javita es un poco más impaciente y ambiciosa, pensando que podría reunir el dinero que habíamos considerado necesario en solo 2 años. Mientras que Oscar, sin trabajo fijo, al menos ya contaba con ahorros.

Con ese objetivo en mente, el viaje se convirtió en nuestra prioridad y centro de nuestras vidas. Tanto fue así que en un año Javita consiguió ahorrar lo que habíamos pensado. Haciendo grandes sacrificios, vendiendo todo lo que pudimos, alojándonos unos meses en casa de un amigo (gracias, David) y contando en todo momento con el apoyo de nuestros padres (algo fundamental para nosotros): lo conseguimos.

El 2 de mayo de 2012, con las mochilas sobre los hombros, dimos los primeros pasos de esta aventura. Una vez más, la vida estaba de nuestro lado. A pesar de la gran ilusión que teníamos por cumplir nuestro sueño, nos sentíamos algo temerosos por no saber si sería un éxito, si seríamos capaces de pasar juntos las 24 horas de los días que nos aguardaban. Salimos de Madrid y llegamos a nuestro primer destino: Colombia, donde nos esperaba el amigo que nos presentó. Imposible empezar de mejor manera.

Confiábamos en nuestra capacidad de ahorro para poder viajar durante un año… quizás año y medio. Pero nos equivocamos. Fuimos capaces de viajar 2 años, 6 meses, 25 días. Sudamérica, Cuba, Estados Unidos, Fiji, Nueva Zelanda, Australia y el Sudeste asiático. Ése fue nuestro recorrido físico, pues el interior no se puede explicar con palabras. Nuestro viaje de “vuelta al mundo” se transformó en una forma de vida, hicimos de lo inesperado nuestra rutina.

Por supuesto que viajar nos hace experimentar muchas emociones y sensaciones, y aunque a veces el viajar tanto hace que en algunos momentos esa capacidad de asombro disminuya (como quien, por vivir en Barcelona, deja de admirar la belleza de la Sagrada Familia), es un hecho que el mayor viaje que hemos hecho y el que más nos ha cambiado ha sido el interior. Somos viajeros lentos, nos gusta disfrutar del momento, tomarnos tiempo para empaparnos de lo que nos rodea y sentir cómo vamos cambiando.

El dinero se nos estaba empezando a terminar y en algún momento debíamos empezar a pensar en qué hacer con nuestras vidas, así que decidimos volver porque en este momento es muy importante para nosotros estar con nuestras familias y lo adelantamos por motivos de salud. Y sí, aunque a muchos les sorprende, seguimos juntos. Pasamos 24 horas del día juntos durante 30 meses y aún hoy día seguimos pensando en cómo será la segunda parte.

Por el momento, seguimos actualizando el blog del viaje. Algunos no le ven mucho sentido, pero nos gusta terminar lo que empezamos y, a pesar de que vamos con cierto retraso, queremos compartir nuestras aventuras, ofrecer información para que puedas organizar tu viaje, dar a conocer las maravillas del mundo y que otra forma de vivir es posible. La mayor libertad es no poseer, no poseer cosas materiales que añadan peso a tu caminar, más bien todo lo contrario: disponer de tu tiempo, elegir lo que quieres, lo que te gusta… Nuestro viaje no ha terminado, seguirá vivo mientras lo mantengamos así y lo traigamos al presente.

Por el momento y aunque nos hemos asentado temporalmente en Barcelona, queremos compartir nuestras vivencias post-viaje-a-lo-trotamundos así como los nuevos lugares y experiencias que realizamos en la actualidad. Porque para viajar y buscar la mejor versión de nosotros mismos no tenemos que irnos a miles de kilómetros.

¿Te atreves a acompañarnos en nuestras aventuras?