Manaos

Davide, nuestro couch, nos habia ido a recoger y nos había llevado a su casa la noche anterior, por lo que le estamos muy agradecidos. A la mañana siguiente nos pudimos quedar en la casa descansando. Salimos solo para ir al supermercado, fue la primera toma de contacto con el transporte terrestre brasilero.

Detalle del "Encontro das aguas"

A día siguiente, decidimos ir a ver un espectáculo fascinante: O encontro das aguas, donde se puede observar claramente en encuentro entre los ríos Solimoes (Amazonas) y Negro. Nuestro amigo nos dijo que ya habíamos pasado por ese tramo cuando llegamos a Manaos, pero como era de noche no vimos nada. Por eso decidimos ir, eso sí, de la forma más barata: en transporte público. Hay varias agencias que ofrecen tours al encuentro de las aguas, pero como teníamos tiempo decidimos aventurarnos. Seguimos las indicaciones que nos dieron, tomamos un bus para ir al Porto da CEASA. Ahí hay un mercado de comida, ropa, etc., pasado el cual está el puerto. Averiguamos el horario de la Balsa (o lo que nosotros llamariamos "ferry"), que es totalmente gratuita y va lo suficientemente lenta como para apreciar ese maravilloso espectáculo e, incluso, tomar algunas fotografías. Si tenéis pensado ir a Belem en barco desde Manaos... volveréis a pasar por ahí. Nos habían dado mal la información, pero igual valió la pena (porque teníamos tiempo de sobra, si no, es suficiente con verlo desde el barco que va a Belem). Como no calculamos bien, al llegar al otro lado del río (Careiro da Varzea), preguntamos cuándo saldría el siguiente ferry (Balsa) y nuestra sorpresa fue que tardaría más de 1 hora porque era la hora de comer... Así que, como no teníamos nada que hacer ahí, después de beber algo fresquito, decidimos regresar en la lancha rápida.

En la lancha nos sentamos separados, yo me senté al lado de una mujer que llevaba unas especie de vainas verdes de más de medio metro. Le pregunté qué era y me dio toda una explicación en portugués. Parece que le caí bien porque me regaló una, me dijo que había que abrirla, sacar las semillas que estaban recubiertas por una capa gelatinosa, eso se chupa y luego tiras la semilla, que es grande. No recordamos el nombre, pero es típico de la amazonía brasilera.

Ya de vuelta en el puerto de CEASA, decidimos ir al centro. Nos subimos en el mismo autobús en el que llegamos, pensando que pasaba por el centro. Le preguntamos a una señora, quien nos dijo que estábamos yendo para el otro lado y nos dijo que nos bajáramos con ella para tomar un bus que nos llevaría al centro. Con este par de experiencias, el primer día de paseo por este nuevo país, os podéis imaginar que nos enamoramos de la gente.

El Teatro Amazonas
Interior del teatro
Llegamos al centro, y paseamos un poco por él, vimos el Teatro Amazonas, creado en 1896 y que es un ejemplo de la época dorada del caucho en esta zona. La entrada incluye visita guiada en inglés, castellano y portugués (averigua bien a qué hora es cada una). Como para la siguiente en castellano faltaba más de 30 minutos, decidimos apuntarnos a una en inglés. Por dentro, el teatro desborda lujo en cada mínimo detalle: las luces, el suelo, los tapizados,... todo. Uno de los suelos, por ejemplo, está hecho con dos tipos de madera distintos que representan los dos ríos que bañan la ciudad. También hay trajes de época, pinturas, relieves,... Vale la pena la visita, aunque nos pareció algo caro. Desde el balcón que da a la fachada principal se tiene una buena vista de la plaza y de la iglesia San Sebastián.
Iglesia de San Sabastian
Al día siguiente queríamos continuar nuestro viaje, destino a Belem, pero nuestro amigo nos dijo que no había barco hasta pasados un par de días, así que tuvimos que quedarnos más tiempo del planeado. Volvimos al centro y aprovechamos para callejear. El mercado estaba en obras, así que estuvimos paseando por los alrededores, en las calles llenas de puestitos donde vendían de todo: comida, pilas, hamacas, linternas, enchufes, etc. Nosotros estábamos buscando un hervidor de agua como el que tenían unas chicas que conocimos en el barco de Yurimaguas a Iquitos, pero solo tenían grandes... al final, nos agenciamos uno de esos. Nos vendría bien para el barco.

El último día lo dedicamos a hacer compras, pues el barco donde nos íbamos a ir no incluía las comidas. Tuvimos que pensar concienzudamente para no cargar más de la cuenta.



Información que te puede interesar:

* ¿Cuándo fuimos?: Mediados de septiembre de 2012

* Bus metropolitano en la ciudad de Manaus:
- 2,75R/viaje

* Lancha rápida de Careiro da Varzea a Manaus:
- 20 minutos
- 6R/persona

* Teatro Amazonas:
- Praça São Sebastião, Manaus
- 10R/persona


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