Tarapoto

De Chachapoyas queríamos ir a Tarapoto y el único medio de transporte era una combi que, según nos dijeron, tardaba 8 horas. No había reservas para el día que queríamos, así que podíamos elegir asiento. Nos costó mucho tomar la decisión y al final optamos por los de copiloto porque tenía reposacabezas. ¡Nunca los elijáis! El que va al medio tiene un espacio muy reducido para las piernas y el asiento es durísimo. Le tocó a Javita ir ahí... ¡fue horrible! Porque además se retrasó 2 horas más en llegar al destino.

En fin, llegamos a Tarapoto con los músculos entumecidos y qué mejor que recorrer la ciudad con las mochilas a cuestas... para buscar alojamiento. Nos parecía todo caro y no muy bueno, hasta que en la otra punta de la ciudad encontramos un hostal que dentro de lo malo no era lo peor. Dejamos las mochilas, nos dimos una reponedora ducha y nos fuimos a pasear.

Mientras paseábamos por la ciudad (que no tiene mayor encanto), nos encontramos un par de veces con una pareja francesa con la que compartimos el tormentoso viaje de Chachapoyas a Tarapoto, así que visto que el destino nos quería unir, decidimos juntarnos más tarde para ir a cenar. Ella no hablaba apenas inglés, así que nos comunicamos como pudimos, fue muy entretenido. Pedimos comida típica de la zona, Oscar pidió cecina y chorizo con tacacho; y Javita pidió juane de chonta con paiche seco.



Catarata de Ahuashiyacu
Hay empresas que ofrecen tours a esta catarata, pero no nos gusta mucho contratar excursiones porque tienes que seguir un ritmo que puede que no coincida con el tuyo. Así que decidimos hacerlo por nuestra cuenta, nos fuimos en motocarro a Shilcayo, donde está el paradero de taxis colectivos a la catarata. No tuvimos mucha suerte, ya que cuando llegamos no había ningún vehículo disponible y nos dijeron que acababa de salir uno medio vacío. Eso significaba esperar a que llegara otro vehículo y más gente, de lo contrario deberíamos pagar el doble para que nos llevara solo a nosotros. Vimos una parejita peruana que rondaba por allá, sin decidirse a preguntar, así que nos acercamos y nos dijeron que también querían ir a la catarata. En cuanto llegó el transporte, nos subimos y compartimos gastos. El precio incluía esperarnos para traernos de regreso.

Para llegar a la catarata hay que recorrer un caminito en buenas condiciones y preparado para los visitantes, el paseo es bonito pero la catarata estaba llena de gente. Casi todos iban en grandes grupos organizados, llegaban, los dejaban unos minutos y ya debían regresar. Así que el tráfico de personas era constante. Queríamos bañarnos pero, de nuevo, el agua estaba helada. Lo más bonito es que podías pasar por debajo de la catarata, pues había un espacio en la roca que resguardaba bastante del agua.

Regresamos con el taxi al lugar donde lo tomamos, enfrente del Mercado Banda de Shilcayo, así que decidimos almorzar ahí antes de regresar al centro.


Información que te puede interesar:

* ¿Cuándo fuimos?: Cuarta semana de agosto de 2012

* Combi de Chachapoyas a Tarapoto:
- 34S/persona
- Duración: 8-10 horas, aproximadamente

* Alojamiento en Tarapoto:
- Hotel San Antonio
- 32S (habitación privada con baño privado)

* Motocarro del centro a Shilcayo (paradero cataratas Ahuashiyacu):
- 2,50S/motocarro (es el precio habitual, aunque nos querían cobrar más, hay que negociar)
- Duración: 10 minutos

* Taxi de Shilcayo a catarata Ahuashiyacu:
- 60S/taxi (4 personas)
- Duración: 30 minutos (ida) + 1,5 horas (espera en la catarata) + 30 minutos (regreso)


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