Guayaquil

En Puerto López nos subimos a un bus con destino a Guayaquil, con mucho colorido y lleno de carteles aclaratorios como "todo niño mayor de 5 años paga pasaje" y, al lado, otro que decía "si el niño es hijo del conductor no paga pasaje". Importante que no haya confusiones después...

Llegamos a Guayaquil, con cierto retraso, y cogimos un taxi hasta casa de nuestro couch Rafa. Él nos había dicho cuánto nos costaría aproximadamente, así que en la terminal preguntamos precios a los taxistas y todos nos decían un 30% más de la referencia que teníamos. Como no nos gusta tener que pagar más solo por ser extranjeros, fuimos descartando hasta encontrar uno que nos dijo un precio aceptable. Lamentablemente no tenía mucha idea de dónde estaba la dirección exacta, así que dimos algunas vueltas de más, pero el precio se mantuvo.


En nuestro nuevo hogar temporal ya había una pareja de franceses, así que dejamos las cosas y nos fuimos todos a tomar un bus hacia el Malecón 2000. Coincidimos con las festividades de Natalicio del Libertador y Batalla Naval del Lago que se celebraban el día 24 de julio, así que había mucha gente en la ciudad. En el Malecón había atracciones para los niños y, además, era fin de semana. Vamos que si a alguien no le gustan las multitudes, mejor se quede en casa.

Malecón 2000 - Las Peñas

Torre Morisca
Poco después de bajarnos del bus, nos encontramos con la Torre Morisca, una torre de estilo árabe con un reloj en lo alto fabricado en Londres. Después  salimos hasta una plaza con una rosa de los vientos en el suelo.

Entramos de nuevo en el Malecón 2000 y vimos unos buques de guerra atracados en el muelle, con luces de colores que les restaban seriedad. A lo largo del Malecón hay 4 monumentos dedicados al agua, aire, fuego y tierra. Llegamos a un gran monumento, "La Rotonda", formado por un semicírculo de columnas detrás de dos personajes dándose la mano: Simón Bolívar y José de San Martín.

Pasamos por la réplica de un tren ecuatoriano, donde la gente se podía subir a tomar fotos. Y seguimos un poco más, hasta encontrarnos con unos enormes paneles de cristal con los nombres de todos aquellos que hicieron donaciones para la reforma del Malecón. (Según nos contaron la administración de Guayaquil pidió a todos los ciudadanos hacer una recolecta para poder reformar esa parte de la ciudad, ya que no disponían de recursos suficientes, y a cambio harían constar sus nombres). El resultado es una especie de Matrix.

Desde el Malecón 2000 se tienen unas preciosas vistas del barrio Las Peñas, donde está el faro y diversos bares. Después de cenar algo, reunimos energías para subir los 444 peldaños que conducen a lo alto del cerro. Ése era un barrio de pescadores, consistente en calles estrechas, coloridas y en pendiente. Se respira una mezcla de modernidad y tradicionalidad. Estaba lleno de gente, paseando, bebiendo, comiendo,...

En lo alto hay una iglesia pequeña y el faro. Nuestro amigo nos comentó que se podía visitar, así que nos dispusimos a ponernos a la cola, pero para nuestra sorpresa el vigilante nos hizo pasar antes "por ser extranjeros", nos dijeron. Impresionante. Y después nos preguntamos porqué nos miran mal... En fin, subimos las escaleras de caracol y salimos a la terraza que rodea el faro. Desde ahí se tienen unas preciosas vistas de la ciudad: mirando hacia el mar, a la derecha está el Malecón 2000 y parte del centro y a la izquierda de Las Peñas sigue un enorme edificio de apartamentos de lujo, al fondo, el puente que une con la ciudad de Durán, iluminado por miles de luces. También se ve la pequeña iglesia que está cerca del faro.

Muy cerca del faro hay una especie de pequeño museo al aire libre, donde se exponen instrumentos del siglo XVIII-XIX, como réplicas de cañones, partes de buques, etc.

De ahí, nos fuimos hacia un bar donde Rafa había quedado con otros couchsurfers, "El Colonial". Un local con varios ambientes, en la entrada hay unas mesitas donde puedes tomar algo mientras escuchas música en directo, y en la parte de arriba hay dos ambientes distintos para bailar. Nos lo pasamos muy bien, la gente era muy agradable, bailamos y nos reimos mucho. Fue una noche genial. Lástima que al día siguiente queríamos despertarnos prontito...


Parque histórico - Parque de las Iguanas - Malecón del Salado

Nos despertamos y fuimos los 5 a desayunar enfrente de casa de Rafa, pedimos un par de jugos y un par de pasteles de pescado, una mezcla un tanto rara para un desayuno, pero estaba muy bueno.

Cogimos un bus hasta la terminal y de allá otro hacia el Parque Histórico. Hay algunos carteles curiosos en los medios de transporte, aparte del que mencionamos al inicio de este post, en uno de estos buses había uno que decía "favor no arroje chicles al suelo, bote por la ventana, gracias". Claro, es mucho mejor tirar el chicle por la ventana que tirarlo a la basura...

En fin, llegamos al Parque Histórico, fue una iniciativa del Banco de Central de Ecuador para preservar la vida y parte de la historia de la ciudad. Se divide en tres zonas: vida salvaje, urbana-arquitectónica y de costumbres. Los domingos no se paga entrada, así que estaba súper lleno.

Empezamos por la de vida salvaje, una especie de zoo abierto, donde hay pocas jaulas y parece que los animales están mejor cuidados. Consiste en un gran bosque, con algunos manglares, y pasarelas de madera que guían el camino. Hay loros, cangrejos, perezosos, tortugas, venados, jabalíes, tapires (los jovencitos son rayados, igual que los jabatos), cocodrilos, ocelotes, monos de distintos tipos, iguanas, etc.

Pasada la zona de animales, llegamos a la zona urbana, donde hay unas pocas construcciones de época. Una de las casas, actualmente un Café, estaba inicialmente situada en el centro de la ciudad y fue el hogar del Dr. Julián Coronel y su familia antes de pasar a ser sede de un banco. Ese médico fue importante ya que, junto a otros, fundó la Facultad de Medicina de la Universidad de Guayaquil. Al finalizar la construcción de la casa, toda la familia se trasladó al piso de arriba, destinando la planta baja a un local comercial. Casi 60 años después, un Banco pequeño adquirió la casa y planeó construir su sede en esa localización, ante el riesgo de ser derribada, el Banco Central del Ecuador consiguió, casi 30 años después, la donación del inmueble y decidió trasladarlo a este otro lugar. Aunque no es exactamente la casa original, se mantiene una gran parte de ella. En la planta baja hay una cafetería y en la superior, un amplio salón se dedica a eventos. De esta manera, con el traslado de estos inmuebles, se consigue recrear el ambiente de la época.

Más adelante, llegamos a una construcción que representaba el tipo de vivienda de los trabajadores el campo. En la parte superior estaba la vivienda y debajo un pequeño corral con animales. Tienen también instrumentos de la época, como plancha, máquina de coser, cocina, etc.

Después pudimos asistir a una representación cómica sobre trabajadores del cacao y la guerra de la independencia.

Iguanas por todas partes
Después del Parque Histórico nos encaminamos al centro para visitar el Parque Seminario o Parque de las Iguanas (frente a la catedral). Como su nombre indica, es un parque con sus árboles, su laguito, su kiosco de música y sí, lo habéis adivinado, un montón de iguanas. Estaban por todas partes, la mayoría descansando en el suelo o en las ramas de los árboles. De hecho, presenciamos un accidente: una de las iguanas, de un tamaño considerable, se encontraba en una rama a más de 15 metros de altura. La rama no pudo aguantar el peso y se partió, con lo que cayeron, tanto la rama como la iguana, al suelo, causando un enorme estruendo y asustando, lógicamente, a la gente que en ese momento paseaba por el lugar en el que ambos cayeron. Por suerte no tuvimos que lamentar daños, ni humanos ni "iguaniles".

Tortugas descansando del stress diario
Por la noche habíamos quedado nuevamente, esta vez en el Malecón del Salado, pero antes de ir para allá, Rafa nos llevó a la ESPOL, una de las universidades de la ciudad, donde se encuentran viviendo, varios ejemplares de tortuga galápago gigante. Ya que no iríamos a las islas Galápagos, al menos podríamos ver a las tortugas. A esa hora la mayoría estaban durmiendo, pero al menos pudimos verlas y hacer algunas fotos procurando molestarlas lo menos posible. La verdad es que impresiona el tamaño de estos animales, que pueden llegar a vivir más de 150 años.

Al final fuimos al Malecón del Salado, a encontrarnos con el resto de CSs y poder ver un espectáculo de luces y sonido que se representaba en la fuente junto al río. Tras el espectáculo de luces y sonido, continuamos con el paseo, por el Parque Lineal, un parque junto al río, del cual está separado por una gran cantidad de mangles, el árbol por el que los manglares están formados. Al final del parque llegamos a un puente peatonal con una forma muy curiosa, en zig-zag.

Agradeciendo de todo corazón a nuestro nuevo amigo Rafa por hacernos sentir como en casa esos días, nos despedimos para continuar nuestro viaje, esta vez rumbo a Baños.


Información que te puede interesar:

* ¿Cuándo fuimos?: Tercera semana de julio de 2012

* Bus de Puerto López a Guayaquil:
- 4$ c/u
- 4 horas, aprox.

* Buses urbanos de Guayaquil:
- 0,25$


Mas sobre Ecuador

No hay comentarios: